Un computador dado de baja no es chatarra frecuente: lleva datos adentro y componentes que se recuperan. Por eso el retiro se hace con acta y no como una carga cualquiera.
Desde un equipo suelto de la casa hasta el parque completo de una oficina, con la coordinación y el respaldo que cada caso precisa.

Se puede programar para un fin de semana si el local no puede detenerse.

El disco se saca o se borra antes, según lo que usted defina.

Se retiran también los cargadores y las bases de conexión que quedaron sueltos.

Las pantallas quebradas se embalan antes de moverlas.
Los cartuchos y el tóner se retiran en caja aparte, cerrados.
Se registra número de serie por equipo cuando se pide inventario.
Se retiran además los bancos de baterías externos.
Switches, routers, access points, teléfonos IP, cableado de red retirado y todo el cajón de periféricos: teclados, mouse, parlantes, cámaras y cables. El cobre del cableado es material valorizable.
Es el punto que distingue este retiro de cualquier otro. Antes de sacar los equipos se define qué se hace con los discos: se los queda usted, se borran con sobrescritura o se destruyen físicamente. Nada sale sin que eso esté decidido.
Cada coordinación parte por entender qué equipos son, dónde están y qué información llevan.
El equipo se saca después de resolver los datos, no antes.
Asimismo se revisan los discos de los servidores y de los equipos que ya no encienden.
Le queda constancia de qué salió, cuándo y con qué destino, sin tener que pedirlo después.
Un computador tiene metales que se recuperan; desarmarlo bien es lo que hace que el reciclaje sea real.
Trabajamos en Quinta Normal y alrededores dentro de la Región Metropolitana, confirmando el sector antes de agendar.
Todo lo que compone un puesto de trabajo o una sala de informática. Mande la lista por WhatsApp y le decimos qué corresponde en su caso.
El televisor, el microondas y la línea blanca no van en esta categoría: son electrónica de consumo y tienen su propio retiro. Y el escritorio y la silla del puesto tampoco, porque son mobiliario. Si sale todo junto, se coordina en una sola visita igual, pero cada material se maneja como corresponde.
Un computador dado de baja tiene tres caminos posibles, y el tercero hay que resolverlo antes de que el equipo salga por la puerta.
Si un equipo tiene valor de reventa, se lo decimos: puede descontar del valor del retiro.
El gabinete metálico y el cobre son la parte más valorizable de un computador antiguo.
Los discos no viajan con el resto sin una decisión previa: usted se los queda, se borran con sobrescritura o se destruyen físicamente.
En cada retiro le decimos si algún equipo conviene reacondicionar en vez de reciclar.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Escríbanos indicando si es una oficina, un colegio o una casa, y cuántos equipos hay.
Si su firma tiene política de destrucción de discos, se coordina en este paso.
Le decimos qué vehículo corresponde y cuánto cuesta, antes de que se comprometa a nada.
Se retiran los equipos y, si lo pidió, se entrega el inventario con el detalle de lo que salió.
Estos son los casos que más vemos en empresas y en casas. Si precisa algo así, cuéntenos.
Llegaron los equipos nuevos y los antiguos quedaron apilados en una sala. Es el caso más frecuente: hay que sacarlos ágil porque están ocupando recinto de trabajo, pero antes hay que resolver los discos.
Los colegios acumulan equipos porque dar de baja bienes cuesta más que guardarlos.
Conviene retirar antes de la entrega, no en la fecha del cambio.
Se avanza desde la puerta hacia el fondo, contando por tipo.
El desmontaje se coordina con quien administra la sala.
Los equipos tienen información de clientes, contabilidad o documentos internos y no pueden salir como están. Es una decisión previa al retiro, no algo que se resuelva cuando el camión ya está abajo.
Un notebook con batería hinchada no debería quedarse en un cajón.
Los televisores de tubo van en el retiro de tecnología, no en este.
La mayoría de los problemas que vemos se evitan con dos decisiones tomadas a tiempo.
Defina qué pasa con los discos antes de agendar. Es la decisión que ordena todo el resto y la que no conviene tomar con el camión abajo.
Saque la información que precisa conservar con anticipación. Después del retiro no hay vuelta atrás, y siempre aparece un archivo que hacía falta.
Indique el piso y si hay ascensor. Es lo que más cambia el tiempo del trabajo y la cantidad de personal.
Avise si hay baterías hinchadas o con derrame. Se manejan aparte y conviene sacarlas del lugar sin demora.
Identifique lo que sigue en producción. En salas de servidores es la diferencia entre un retiro y una caída del servicio.
Desconecte los equipos si puede. Llegar y encontrar todo cableado bajo los escritorios alarga bastante la visita.
Trabajamos en Quinta Normal, una comuna tradicional del poniente, en proceso de renovación. Coordinamos la visita según su sector dentro de Quinta Normal —incluyendo Barrio Matucana, Población Simón Bolívar, Lo Franco y Yungay poniente— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Trabajamos con oficinas, colegios, locales, bodegas de informática y también con casas y departamentos, coordinando el ingreso y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. En sectores como Barrio Matucana o Población Simón Bolívar hay condominios corporativos con horario de carga acotado, y eso se confirma antes de agendar.
Estos son los otros retiros del mismo servicio, con la preparación que corresponde a cada material.
Televisores, equipos de audio, microondas, línea blanca, celulares y consolas. Es electrónica de gasto y se maneja como residuo electrónico.
Ver el detalle →Escritorios, sillas de oficina, cajoneras, estanterías y archivadores. Lo voluminoso que queda cuando se desarma un puesto de trabajo.
Ver el detalle →Cuando lo acumulado es de todo modalidad y conviene sacarlo junto en una sola visita, sin separar por familia de objeto.
Ver el detalle →Se calcula por cantidad, tipo de equipo y acceso, y también influye el tratamiento de los discos. Con esos datos le entregamos el valor cerrado.
Se resuelve antes de mover los equipos: usted conserva los discos, se borran con sobrescritura o se destruyen. Queda registrado en el acta del retiro.
No. Formatear no borra la información de forma segura; para eso está la sobrescritura o la destrucción del disco.
Sí. Se puede entregar un inventario con el detalle de lo retirado y, cuando se pide, con número de serie por equipo. Conviene solicitarlo al cotizar, porque registrar equipo por equipo toma tiempo y se coordina distinto.
Sí. Son de los equipos que más nos piden, justamente porque pesan mucho y nadie los recibe. Necesitan dos personas cada uno y se cargan aparte para que el vidrio no se quiebre, así que conviene contarlos al cotizar.
No tienen que operar. Los equipos que ya no encienden se desarman y se separa el material: placa, fuente, gabinete metálico, plástico y cobre. El estado influye en el destino, no en si se retira o no.
Algunos sí. Los equipos recientes en buen estado pueden descontar del valor del retiro; los muy antiguos no.
Sí, es la mayor parte del trabajo. Bajas de parque completo, salas de computación, cierres de oficina y desmontaje de rack, coordinando fuera del horario de operación y con el respaldo documental que la institución necesite.
Sí. Impresoras de escritorio, multifuncionales, matriciales y plotters. Los cartuchos y el tóner usados se retiran en caja aparte y cerrados, porque manchan el resto del material y tienen su propio manejo.
Sí, y se coordina con quien administra la sala para no tocar lo que sigue en producción. El rack se baja por partes: primero los equipos, después la estructura. Si los equipos ya están desconectados el trabajo es más corto y se cotiza distinto.
También en casas, incluso por un solo equipo. Si tiene datos personales, saque el disco antes del retiro.
Por WhatsApp: mande la lista de equipos y su dirección, y coordinamos discos, valor y horario.
Ver las 94 comunas con retiro de computadores y equipos informáticos
Mande la lista de equipos por clase con su dirección y le cerramos el valor antes de agendar.
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