Torres, notebooks, monitores, impresoras y servidores que ya se dieron de baja. Se coordina el retiro, se deja constancia de lo que salió y el material se destina a reacondicionamiento o reciclaje.
Desde un equipo suelto de la casa hasta el parque completo de una oficina, con la coordinación y el respaldo que cada caso necesita.

El retiro de una oficina se planifica por piso, para que la operación no se detenga entera.

El disco se saca o se borra antes, según lo que usted defina.

Los equipos con pantalla rota se desarman para recuperar componentes.

Conviene contarlos exactos: son la pieza que más volumen ocupa en un retiro de oficina.
Impresoras de escritorio, multifuncionales de oficina y matriciales antiguas. Asimismo los consumibles: cartuchos y tóner usados, que no deben ir con el resto del material porque manchan y contaminan.
Servidores en torre o de rack, switches, patch panels, UPS y el rack mismo. Se desmonta con cuidado del orden de la sala y se puede hacer fuera del horario de operación para no afectar lo que sigue funcionando.
Se retiran también los bancos de baterías externos.
Switches, routers, access points, teléfonos IP, cableado de red retirado y todo el cajón de periféricos: teclados, mouse, parlantes, cámaras y cables. El cobre del cableado es material valorizable.
Se listan por número de serie los equipos que llevan disco.
Con estos datos el valor queda cerrado y el retiro se ejecuta sin sorpresas.
El equipo se saca después de resolver los datos, no antes.
Si su política interna exige destrucción física, se coordina antes y queda registrado en el acta.
El acta sirve para contabilidad, para auditoría interna y para saber exactamente qué se fue.
Un computador tiene metales que se recuperan; desarmarlo bien es lo que hace que el reciclaje sea real.
Cubrimos Valparaíso y su entorno dentro de la Región, ajustando el horario a la operación de su empresa.
Esto es lo que sale cuando una compañía renueva su parque o cuando se vacía una bodega de informática.
El televisor, el microondas y la línea blanca no van en esta categoría: son electrónica de consumo y tienen su propio retiro. Y el escritorio y la silla del puesto tampoco, porque son mobiliario. Si sale todo junto, se coordina en una sola visita igual, pero cada material se maneja como corresponde.
Un computador dado de baja tiene tres caminos posibles, y el tercero hay que resolverlo antes de que el equipo salga por la puerta.
Los notebooks recientes son los que más se reacondicionan; las torres antiguas casi nunca.
Lo que ya no tiene reúso se desarma: placa, fuente, gabinete metálico, plástico, cobre del cableado y baterías siguen caminos distintos según el material.
Un formateo no borra un disco. Si hay información sensible, la sobrescritura o la destrucción son las opciones reales.
En cada retiro le decimos si algún equipo conviene reacondicionar en vez de reciclar.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Describa el parque por WhatsApp: torres, notebooks, monitores, impresoras y servidores.
Conversamos qué información llevan los discos y qué corresponde hacer con ellos.
Acordamos día y hora, y si corresponde, el ingreso con conserjería o con la administración.
Se retira todo lo acordado y se registra número de serie cuando se pidió inventario.
Si precisa algo de esto, mándenos la lista de equipos y le cerramos el valor.
Se entrega el detalle de lo retirado para el respaldo interno.
Se coordina en período de vacaciones, que es cuando la sala está libre.
Una mudanza de oficina deja siempre equipamiento que ya no vale la pena llevar.
Esa bodega suele tener el doble de equipos de los estimados.
Se identifica qué equipos siguen activos antes de desconectar nada.
Un disco formateado sigue siendo recuperable, y conviene saberlo.
Se retiran además los cargadores y cables que quedaron sueltos.
Los monitores de tubo son el problema clásico: pesan mucho, nadie los quiere y ocupan un espacio enorme. Necesitan dos personas cada uno y se cargan aparte para que el vidrio no se quiebre.
Estas son las recomendaciones que más ahorran tiempo y problemas.
Defina qué pasa con los discos antes de agendar. Es la decisión que ordena todo el resto y la que no conviene tomar con el camión abajo.
Pida el valor por escrito antes del día del retiro. Un valor conversado por teléfono es donde aparecen los cobros extra.
Avise si hay baterías hinchadas o con derrame. Se manejan aparte y conviene sacarlas del lugar sin demora.
Identifique lo que sigue en producción. En salas de servidores es la diferencia entre un retiro y una caída del servicio.
Cuente los equipos por tipo, no en total. Diez notebooks y diez torres con monitor de tubo son dos retiros muy diversos en volumen y peso.
Desconecte los equipos si puede. Llegar y encontrar todo cableado bajo los escritorios alarga bastante la visita.
Trabajamos en Valparaíso, la capital regional y puerto patrimonial de Chile, célebre por sus 42 cerros y sus casas de color. Coordinamos la visita según su sector dentro de Valparaíso —incluyendo Cerro Alegre, Cerro Concepción, el Plan y Barrio Puerto— y comunas cercanas de la Región de Valparaíso. También atendemos Casablanca, Juan Fernández y Isla de Pascua, comunas cercanas a Valparaíso. Trabajamos con oficinas, colegios, locales, bodegas de informática y también con casas y departamentos, coordinando el ingreso y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. Tanto en Cerro Alegre como en Cerro Concepción, coordinamos el ingreso y el uso del montacargas cuando corresponde.
Rara vez sale solo el equipamiento informático: casi siempre hay escritorios, televisores o una bodega entera detrás.
Televisores, equipos de audio, microondas, línea blanca, celulares y consolas. Es electrónica de gasto y se maneja como residuo electrónico.
Ver el detalle →Escritorios, sillas de oficina, cajoneras, estanterías y archivadores. Lo voluminoso que queda cuando se desarma un puesto de trabajo.
Ver el detalle →Cuando lo acumulado es de todo clase y conviene sacarlo junto en una sola visita, sin separar por familia de objeto.
Ver el detalle →Se calcula por cantidad, modalidad de equipo y acceso, y además influye el tratamiento de los discos. Con esos datos le entregamos el valor cerrado.
Se define antes del retiro y hay tres caminos: usted se queda los discos, se borran con sobrescritura o se destruyen físicamente. Nada sale de su oficina sin que eso esté acordado, y lo definido queda escrito en el acta.
No. Formatear no borra la información de forma segura; para eso está la sobrescritura o la destrucción del disco.
Sí, se entrega el detalle de lo que salió, con número de serie si lo necesita para dar de baja los activos.
Sí, incluidos los de tubo. Avísenos cuántos son porque su peso define el vehículo del retiro.
No tienen que funcionar. Los equipos que ya no encienden se desarman y se separa el material: placa, fuente, gabinete metálico, plástico y cobre. El estado influye en el destino, no en si se retira o no.
Algunos sí. Los equipos recientes en buen estado pueden descontar del valor del retiro; los muy antiguos no.
Sí, es la mayor parte del trabajo. Bajas de parque completo, salas de computación, cierres de oficina y desmontaje de rack, coordinando fuera del horario de operación y con el respaldo documental que la institución necesite.
Sí. Impresoras de escritorio, multifuncionales, matriciales y plotters. Los cartuchos y el tóner usados se retiran en caja aparte y cerrados, porque manchan el resto del material y tienen su propio manejo.
Sí. Se desmonta con cuidado de lo que sigue activo, coordinando con quien administra la sala.
Además en casas, incluso por un solo equipo. Si tiene datos personales, saque el disco antes del retiro.
Por WhatsApp: mande la lista de equipos y su dirección, y coordinamos discos, valor y horario.
Ver las 94 comunas con retiro de computadores y equipos informáticos
Mándenos fotos de los equipos guardados en Valparaíso; confirmamos vehículo, personal y valor.
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