El valor se cierra antes de la visita en Santiago, calculado por volumen y por acceso, no a ojo cuando ya estamos en la puerta.
Esto es lo que desocupamos, con el valor calculado por volumen real.

Se llega a la dirección, se carga lo acordado y se retira en la misma visita. Usted no tiene que bajar nada a la calle ni dejarlo en la vereda esperando que alguien pase.

La bodega es donde termina todo lo que no se quiso botar: cajas, muebles viejos, electrodomésticos que se reemplazaron, restos de materiales. Se vacía completa y se clasifica después.

El servicio contempla el personal que carga. Usted no baja nada por la escalera ni acarrea hasta la calle: se saca desde donde está, con el cuidado de no golpear muros ni ascensores.
Conviene avisar si hay portón o solo pasillo lateral, porque cambia el tiempo del trabajo.
Un vaciado completo se cotiza por ambientes, no por pieza suelta.
Se puede agendar con la corredora o con la administración si usted ya no vive ahí.
Una oficina genera bastante más volumen del estimado cuando se abren los archivadores.

Le podemos indicar qué se recuperó si necesita dejarlo por escrito.
Cuando hay mucho o cuando cuesta decidir qué se va, el retiro se reparte en varias visitas. Se avanza por sectores y se cierra el valor de cada etapa por separado.
Un retiro no se cotiza por peso ni por pieza: se cotiza por volumen, acceso y clase de material. Estos son los datos que pedimos antes de dar un valor.
Primero se entiende qué hay y dónde está, y después se da el valor.
Le decimos cuánto cuesta antes de agendar, incluso cuando el retiro resulta más simple de lo esperado.
Separar metal, madera, cartón y electrónica es lo que evita que todo el volumen termine en el mismo lugar.
El personal que carga viene incluido: usted no baja piezas por la escalera ni las acarrea a la calle.
Cubrimos Santiago y comunas cercanas de la Región Metropolitana, coordinando según el sector y el acceso.
Si le cuesta decidir qué es cachureo y qué no, mándenos las fotos y lo definimos en un mensaje.
Lo que este servicio NO incluye conviene decirlo derecho: no se retiran escombros de obra —hormigón, ladrillo, tierra—, ni residuos domiciliarios, ni restos orgánicos. Tampoco sustancias peligrosas sin aviso previo. El resto, si ocupa espacio y ya no lo usa, entra.
No todo termina en el mismo lugar. Esta es la clasificación con la que se trabaja y lo que queda fuera del servicio.
Muebles firmes, electrodomésticos que funcionan, herramientas, bicicletas y juguetes en buen estado tienen un segundo uso y se destinan a eso antes que a cualquier otra cosa.
Separar en origen toma tiempo, pero es lo que hace que el reciclaje sea real y no una frase en la página.
Las pinturas, los aceites y los tubos fluorescentes se declaran antes porque tienen manejo especial.
En cada retiro le decimos qué se puede recuperar, aunque eso signifique que se lleve menos volumen.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Mande por WhatsApp fotos de lo acumulado y su dirección, indicando el piso y si hay ascensor.
Le decimos qué vehículo corresponde y cuánto cuesta, antes de que se comprometa a nada.
Confirmamos el día anterior y le avisamos cuando el equipo va en camino.
Se retira lo acordado y el recinto queda despejado antes de que el equipo se vaya.
Estos son los pedidos más habituales que recibimos. Si el suyo se parece a alguno, escríbanos con las fotos.
Los fines de mes concentran las entregas y esas fechas se llenan primero.
Conviene marcar lo que se conserva antes de que llegue el equipo.
Una casa que quedó vacía y hay que desocupar completa. Es un trabajo delicado, porque además del volumen hay que revisar antes qué se conserva y qué documentos aparecen entre las cosas.
Lo antiguo termina en el patio o en la bodega esperando meses.
Se protege el ascensor cuando la administración lo exige.
Se coordina el ingreso y el uso del montacargas con el condominio.
Una pila de cajas ocupa menos de lo que parece; un sofá, bastante más.
Una caja fuerte puede requerir apoyo mecánico para bajarla.
La mayoría de los problemas que vemos se evitan con un par de datos entregados a tiempo.
Confirme con conserjería el horario de carga. Muchos condominios solo permiten este modalidad de trabajos en franjas determinadas.
Avise si hay pinturas, aceites, tubos fluorescentes, pilas o baterías. Tienen manejo distinto y hay que llevarlos aparte.
Junte en un mismo punto lo que se pueda mover, si tiene cómo hacerlo. No es obligatorio, pero acorta el tiempo del trabajo y eso se nota en el valor.
Vacíe y desconecte los electrodomésticos con anticipación. Un refrigerador con comida adentro no se puede cargar.
Pida el valor por escrito antes del día del retiro. Un precio conversado por teléfono es donde aparecen los cobros extra.
Marque con cinta o con un cartel lo que NO se va. Es la forma más simple de evitar que se cargue algo que usted quería conservar.
Trabajamos en Santiago, el casco histórico y centro cívico de la capital. Coordinamos la visita según su sector dentro de Santiago —incluyendo el centro histórico, Barrio Yungay, Barrio Brasil y Barrio República— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Trabajamos con casas, departamentos, condominios, oficinas, locales y bodegas, coordinando el ingreso y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. Tanto en el centro histórico como en Barrio Yungay, confirmamos el acceso y el horario de carga antes de agendar.
Estos tres retiros son parte del mismo servicio, pero con procedimiento propio según lo que se lleva.
Equipos de oficina y de la casa: torres, notebooks, monitores, impresoras y servidores. Trae un tema propio, que son los datos guardados en los discos.
Ver el detalle →Televisores, equipos de audio, microondas, celulares, consolas y línea blanca. Es electrónica de consumo y se maneja como residuo electrónico.
Ver el detalle →Sofás, camas, colchones, roperos, comedores y escritorios. Lo voluminoso, donde el problema suele ser la escalera y no el camión.
Ver el detalle →Depende del volumen, del acceso, del modalidad de material y de si hay que separar en el lugar. Mande fotos por ambiente y su dirección, y le cerramos el valor antes de agendar la visita.
Cosas en desuso que conservan valor o material aprovechable: mobiliario, electrodomésticos, electrónica, bicicletas, herramientas y enseres en general.
No. Escombros de obra y residuos domiciliarios quedan fuera del servicio; lo que se retira son enseres en desuso que se puedan recuperar o reciclar.
No tiene que bajar nada. El servicio contempla la cuadrilla que saca desde donde esté lo acumulado, sea la bodega del subterráneo, un altillo o el fondo del patio, con el cuidado de no golpear muros ni el ascensor.
No va todo al mismo lugar. Lo que está en buen estado se destina a un segundo uso, el metal, la madera, el cartón y el plástico se separan por material, la electrónica va a reciclaje y solo lo que ya no tiene uso se dispone donde corresponde.
Sí. Marque lo que se conserva antes de la visita y el equipo retira solo lo demás.
Sí. Es la variable que más cambia el tiempo y el valor del retiro, y se pregunta siempre al cotizar.
Sí, es lo más frecuente: bodegas, estacionamientos y altillos, incluso en subterráneo.
Sí, vaciados completos de casas, departamentos y oficinas, en una visita o por etapas.
Escombros de obra, residuos domiciliarios y restos orgánicos quedan fuera. Las pinturas, los aceites, los tubos fluorescentes, las pilas y las baterías se pueden agendar, pero hay que declararlos antes porque tienen manejo y destino propios.
Sí. Baja de mobiliario, archivadores, puestos de trabajo y equipamiento que se dio de baja, coordinando fuera del horario de atención cuando el local no puede detenerse y dejando respaldo del retiro para administración.
Escríbanos por WhatsApp con fotos por ambiente, su dirección, el piso y si hay ascensor. Con eso le cerramos el valor y coordinamos día y hora en el mismo mensaje.
Ver las 94 comunas con retiro de cachureos y enseres en desuso
Mande fotos por ambiente con su dirección y le cerramos el valor antes de agendar la visita.
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