El valor se cierra antes de la visita en Santiago, calculado por volumen, piezas y acceso.
Esto es lo que sale cuando se renueva un ambiente o se desocupa una propiedad.

Sofás de dos y tres cuerpos, seccionales, sillones y poltronas. Son la pieza que más problemas da en la salida, porque el ancho del sofá suele ser mayor que el de la puerta del departamento.

Camas, camarotes, somieres, respaldos y bases con cajones. Los camarotes y las camas de dos plazas se desarman casi siempre, porque no pasan armados por la escalera de un departamento.

Colchones de todas las medidas, con o sin base. Son voluminosos, no se pueden doblar y se manchan con facilidad, así que se cargan aparte del resto de las piezas para no ensuciar los muebles.
El aglomerado se quiebra al forzarlo, por eso se desarma en vez de arrastrarlo.

Una mesa de comedor sale óptima con las patas desmontadas.
Se puede dejar constancia del retiro para administración.
Las repisas atornilladas al muro se desmontan si usted lo pide.
Se retira asimismo lo que quedó bajo el quincho o en la caseta.
Cuando la pieza no pasa por la puerta, la escalera o el ascensor, se desarma en el lugar. Es lo que evita rayar muros y marcos, y en muchos casos es la única alternativa a un izaje por ventana.
El mueble no se cotiza por peso: se cotiza por piezas, volumen y sobre todo por acceso. Estos son los datos que pedimos antes de dar un valor.
Primero se entiende qué pieza es y por dónde sale, y después se da el valor.
Le decimos cuánto cuesta antes de agendar, incluso cuando el retiro resulta más simple de lo esperado.
El equipo llega con herramienta propia: usted no tiene que desarmar nada ni facilitar nada.
Se protege el marco, el piso y el ascensor cuando corresponde, porque un mueble mal sacado deja marcas.
Cubrimos Santiago y comunas cercanas de la Región Metropolitana, coordinando según el acceso y el horario del edificio.
Si no está seguro de si su mueble pasa por la puerta, mándenos la foto con el ancho y lo definimos en un mensaje.
El televisor que iba sobre el rack, el refrigerador y la lavadora no van en esta categoría: son electrónica y línea blanca, y tienen su propio retiro porque el gas y las baterías se manejan aparte. El computador del escritorio, lo mismo. Si sale todo junto se coordina en una sola visita igual.
Un mueble retirado tiene tres caminos, y cuál le toca depende del estado de la estructura más que de su antigüedad.
Un mueble con la estructura firme y el tapiz sano tiene un segundo uso, y ese es el mejor destino posible. Se chequea antes de decidir cualquier otra cosa.
El ropero armado dentro de la pieza y el sofá seccional son los dos casos donde el desarme es la regla.
La madera se separa del metal antes de destinar cada fracción.
En cada retiro le decimos si alguna pieza conviene donar o vender en vez de retirarla.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Mande por WhatsApp una foto de cada mueble y su dirección, con el piso y si hay ascensor.
Le decimos qué vehículo corresponde y cuánto cuesta, antes de que se comprometa a nada.
Confirmamos el día anterior y le avisamos cuando el equipo va en camino.
Lo que está firme se destina a reúso y el resto se separa en madera, metal, espuma y tela.
Estos son los pedidos más habituales que recibimos. Si el suyo se parece a alguno, escríbanos con la foto.
Forzar el mueble contra la jamba es lo que raya el muro y quiebra la estructura.
Conviene revisar si el mueble antiguo tiene reúso antes de retirarlo.
El colchón es voluminoso, no se dobla y se ensucia con facilidad, así que se carga aparte del resto de las piezas y se envuelve antes de bajarlo por la escalera.
El ropero armado adentro sale desarmado, sin excepción.
El colchón se carga aparte del resto del mobiliario.
Los archivadores se retiran vacíos y con los cajones asegurados.
Conviene retirar un día antes de la entrega, no en la fecha límite.
Se retira asimismo lo que está dentro de la caseta o el quincho.
La mayoría de los problemas que vemos se evitan con dos medidas tomadas a tiempo.
Avise si alguna pieza está húmeda o guardada a la intemperie. Los muebles mojados pesan bastante más de lo normal.
Indique el piso y si hay ascensor. Es la variable que más cambia el tiempo del trabajo y la cantidad de personal.
Vacíe cajones, veladores y muebles de dormitorio. Siempre aparecen documentos y objetos personales guardados dentro.
Confirme si el ascensor admite las piezas grandes. Cuando no las admite, todo baja por escalera y eso cambia el trabajo.
Pida el valor por escrito antes del día del retiro. Un costo conversado por teléfono es donde aparecen los cobros extra.
Mida el ancho de las piezas grandes y el de la puerta. Es el dato que decide si el mueble sale entero o desarmado.
Trabajamos en Santiago, el casco histórico y centro cívico de la capital. Coordinamos la visita según su sector dentro de Santiago —incluyendo el centro histórico, Barrio Yungay, Barrio Brasil y Barrio República— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Trabajamos con casas, departamentos, condominios, oficinas y locales, coordinando el ingreso, la protección del ascensor y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. Tanto en el centro histórico como en Barrio Yungay, confirmamos el acceso y el horario de carga antes de agendar.
Estos son los otros retiros del mismo servicio, con la preparación que corresponde a cada material.
El televisor que iba sobre el rack, el microondas, la lavadora o el refrigerador. Electrónica y línea blanca, con manejo propio del gas y las baterías.
Ver el detalle →El equipo que estaba sobre el escritorio: torres, notebooks, monitores e impresoras. Va aparte porque el tema central son los datos.
Ver el detalle →Cuando además del mueble hay cajas, ropa, juguetes y de todo un poco, y conviene sacarlo junto en una sola visita.
Ver el detalle →Depende de la cantidad de piezas, del volumen, del acceso y de si hay que desarmar alguna. Mande una foto de cada mueble con su dirección, y le cerramos el valor antes de agendar la visita.
Se desarma ahí mismo y se cargan las partes por separado. Si no sale por ninguna vía, se evalúa izaje.
Va incluido en el retiro. Conviene avisar qué piezas hay que desarmar para llegar preparados.
Sí, de todas las medidas, con o sin base. Se envuelven antes de bajarlos y se cargan aparte del resto de las piezas para no manchar los otros muebles. Si el colchón estuvo guardado a la intemperie, avísenos, porque mojado pesa bastante más.
No tienen que estar en buen estado. Se retiran igual los muebles con la estructura quebrada o el tapiz gastado. El estado define el destino —reúso o separación por material— pero no si entra o no en el servicio.
Lo firme se destina a reúso y el resto se separa en madera, metal, espuma y tela.
Depende de la pieza. Las que están firmes y tienen demanda pueden descontar del valor del retiro.
Lo saca el equipo. Usted no requiere mover las piezas ni dejarlas en la vereda.
Sí. Es la variable que más cambia el tiempo y el valor del retiro, y se pregunta siempre al cotizar.
Sí, se retira desde una pieza. Ahora bien, si tiene más muebles que sacar conviene juntarlos en una sola visita, porque el valor por pieza baja bastante cuando se aprovecha el viaje.
Sí. Escritorios, cajoneras, sillas, archivadores, mesas de reunión y biombos, coordinando por áreas y fuera del horario de atención cuando la oficina no puede detenerse, y dejando constancia del retiro si administración la necesita.
Escríbanos por WhatsApp con una foto de cada mueble, su dirección, el piso y si hay ascensor. Con eso le cerramos el valor y coordinamos día y hora en el mismo mensaje.
Mande una foto de cada pieza con su dirección y le cerramos el valor antes de agendar la visita.
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