Sofás, camas, colchones, roperos, comedores y escritorios que ya no se usan. Se retiran desde donde estén y, si no pasan por la puerta, se desarman en el lugar.
Desde una pieza suelta hasta el mobiliario completo de una casa o una oficina, con desarme en el lugar cuando hace falta.

Sofás de dos y tres cuerpos, seccionales, sillones y poltronas. Son la pieza que más problemas da en la salida, porque el ancho del sofá suele ser mayor que el de la puerta del departamento.

Una cama de dos plazas rara vez pasa armada por un pasillo estrecho.

Un colchón húmedo pesa bastante más y conviene mencionarlo.
Se llevan asimismo los espejos, embalados aparte.

Se retira el juego completo o solo las piezas que ya no ocupa.
Los escritorios grandes se desarman para pasar por el ascensor.
El metal de las estanterías es de lo más recuperable del retiro.
El mueble de exterior mojado pesa bastante más.
El aglomerado no se vuelve a armar igual, y por eso se desarma solo lo que se va.
Con estos ocho datos el valor queda cerrado y no cambia el día del retiro.
Preferimos medir de más antes que forzar una pieza contra el marco.
Recibe el valor por WhatsApp antes de que el camión salga, y ese es el valor que se paga al terminar.
El ropero armado dentro de la pieza se desmonta ahí mismo, que es la única forma de sacarlo.
Se prefiere desarmar antes que forzar una pieza contra el marco, que es como se raya un muro.
Cubrimos San Antonio y comunas cercanas de la Región de Valparaíso, coordinando según el acceso y el horario del edificio.
Esto es lo que sale cuando se renueva un ambiente, se desocupa una casa o se cambia el mobiliario de una oficina.
El televisor que iba sobre el rack, el refrigerador y la lavadora no van en esta categoría: son electrónica y línea blanca, y tienen su propio retiro porque el gas y las baterías se manejan aparte. El computador del escritorio, lo mismo. Si sale todo junto se coordina en una sola visita igual.
Un mueble retirado tiene tres caminos, y cuál le toca depende del estado de la estructura más que de su antigüedad.
Un sofá con el tapiz gastado pero la estructura sana además se puede recuperar.
El ropero armado dentro de la pieza y el sofá seccional son los dos casos donde el desarme es la regla.
El colchón se separa por espuma, tela y resortes, que es como corresponde tratarlo.
En cada retiro le decimos si alguna pieza conviene donar o vender en vez de retirarla.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Mande por WhatsApp una foto de cada mueble y su dirección, con el piso y si hay ascensor.
Recibe el valor cerrado con el personal que corresponde a los pisos reales.
Fijamos día y hora según su disponibilidad y la ventana horaria del edificio si corresponde.
Se retira la pieza, desarmándola en el lugar si no pasa, y se deja el ambiente despejado.
Reunimos aquí los retiros más frecuentes. Si le calza alguno, escríbanos por WhatsApp.
Un sofá de tres cuerpos suele ser más ancho que la puerta del departamento.
Llegó el living nuevo y el anterior quedó arrumbado en el pasillo o en la pieza del fondo. Conviene agendar el retiro para el día siguiente a la entrega de lo nuevo y no dejarlo para después.
Se envuelve antes de moverlo para no manchar los muros.
El ropero armado adentro sale desarmado, sin excepción.
Conviene vaciar cajones y veladores antes de la visita.
Se deja constancia del retiro para respaldo de administración.
Hay que entregar la propiedad y el dueño no recibe los muebles que quedaron. Es un retiro con fecha fija, así que conviene agendarlo apenas se sabe el día y no la semana de la entrega.
Se retira asimismo lo que está dentro de la caseta o el quincho.
Lo que se prepara antes de la visita se nota directamente en el resultado.
Vacíe cajones, veladores y muebles de dormitorio. Siempre aparecen documentos y objetos personales guardados dentro.
Separe lo que piensa donar o vender. Conviene decidirlo antes y no cuando la pieza ya está arriba del camión.
Mida el ancho de las piezas grandes y el de la puerta. Es el dato que decide si el mueble sale entero o desarmado.
Confirme si el ascensor admite las piezas grandes. Cuando no las admite, todo baja por escalera y eso cambia el trabajo.
Avise si el ropero o el clóset se armó dentro de la pieza. Esos no pasan armados y el desarme deja de ser opcional.
Despeje el paso desde el mueble hasta la puerta. Cada obstáculo en el recorrido se nota al mover piezas voluminosas.
Trabajamos en San Antonio, el principal puerto de la costa sur de la región, con una ciudad industrial, pesquera y portuaria de larga historia. Coordinamos la visita según su sector dentro de San Antonio —incluyendo el puerto, Las Salinas, Llolleo y Barrancas— y comunas cercanas de la Región de Valparaíso. También atendemos Algarrobo, Cartagena, El Quisco, El Tabo y Santo Domingo, comunas cercanas a San Antonio. Trabajamos con casas, departamentos, condominios, oficinas y locales, coordinando el ingreso, la protección del ascensor y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. Ya sea en el puerto, en Las Salinas o en otro sector de San Antonio, lo primero es saber qué pieza es y por dónde sale.
Rara vez sale solo el mueble: casi siempre hay un televisor, un computador viejo o una bodega entera detrás.
El televisor que iba sobre el rack, el microondas, la lavadora o el refrigerador. Electrónica y línea blanca, con manejo propio del gas y las baterías.
Ver el detalle →El equipo que estaba sobre el escritorio: torres, notebooks, monitores e impresoras. Va aparte porque el tema central son los datos.
Ver el detalle →Cuando además del mueble hay cajas, ropa, juguetes y de todo un poco, y conviene sacarlo junto en una sola visita.
Ver el detalle →Se calcula por piezas, volumen y acceso. Con fotos de los muebles le entregamos el valor cerrado.
Se desarma en el lugar. El equipo llega con herramienta propia y baja las piezas por separado, protegiendo el marco y el piso. Es la alternativa a forzar la pieza, que es como se rayan los muros. Si aun así no sale por ninguna vía, se evalúa izaje por ventana o balcón.
El desarme de las piezas que no pasan viene incluido en el retiro: es parte del trabajo, no un servicio adicional. Lo que sí conviene avisar antes es cuáles son, para llegar con la herramienta y el personal que corresponden.
Sí, de una plaza a king, con o sin base. Se envuelven y se cargan aparte del resto.
No. Se retiran en cualquier estado; eso define el destino del material, no el servicio.
Lo que tiene la estructura firme se destina a reacondicionamiento, porque es el mejor uso posible. El resto se separa por material: madera, metal de las estructuras, espuma del tapizado y tela siguen caminos diferentes.
Depende de la pieza. Las que están firmes y tienen demanda pueden descontar del valor del retiro.
No tiene que bajar nada. El servicio contempla el personal que saca la pieza desde el ambiente donde está, sea un segundo piso, una bodega o el fondo del patio, con el cuidado de no golpear muros ni el ascensor.
Sí, bastante. Los pisos sin ascensor son lo que más afecta el tiempo del trabajo y la cantidad de personal necesaria. Por eso se pregunta el piso y si el ascensor admite las piezas grandes antes de dar el valor.
Sí, desde un mueble. Juntar varias piezas en una visita sale mejor que retirarlas por separado.
Sí. Escritorios, cajoneras, sillas, archivadores, mesas de reunión y biombos, coordinando por áreas y fuera del horario de atención cuando la oficina no puede detenerse, y dejando constancia del retiro si administración la precisa.
Por WhatsApp: mande fotos de las piezas y su dirección, y coordinamos valor y horario.
Mándenos imágenes del mueble y su ubicación en San Antonio; confirmamos vehículo, personal y valor.
Escribir por WhatsApp