Televisores, equipos de audio, microondas, refrigeradores, lavadoras, celulares y el cajón de cables. Se retiran a domicilio y el material se separa por componente para reciclarlo.
Desde un televisor suelto hasta la electrónica acumulada de años, con el material separado por componente para reciclarlo.

El aparato no termina entero en ningún lado: se separa en pantalla, placa, metal, plástico y cable. Cada fracción tiene su destino y buena parte del peso vuelve como material aprovechable.

Los televisores grandes necesitan dos personas por el tamaño, no solo por el peso.

Un amplificador antiguo tiene bastante metal recuperable.

Se pregunta el piso, porque bajar línea blanca por escalera cambia el trabajo.
Se retiran también los aparatos que funcionan pero ya nadie usa.
Conviene cerrar sesión y borrar los datos antes de entregar el equipo.
Se llevan además los accesorios y volantes que quedaron sueltos.
Un cajón de cables pesa bastante más de lo que uno calcula.
Las baterías de plomo de respaldo se manejan aparte por su peso y su contenido.
Cotizar sin estos datos lleva a llegar con el vehículo equivocado. Se preguntan todos antes.
El aparato se separa por material, que es la única forma de que el reciclaje sea real.
El aparato se desarma y se separa en pantalla, placa, metal, plástico y cable, que es lo que habilita recuperar material de verdad.
El gas refrigerante exige un procedimiento propio y por eso los refrigeradores se avisan antes.
Se retira el televisor quemado, la lavadora mala y el microondas que dejó de andar.
Cubrimos San Antonio y comunas cercanas de la Región de Valparaíso, coordinando según el acceso y el horario del condominio.
Esto es lo que sale de una casa cuando se junta la electrónica acumulada de varios años.
El computador, el monitor y la impresora no van en esta categoría: son parque informático y tienen su propio retiro, porque el tema ahí son los datos. El mueble donde estaba el televisor tampoco, porque es mobiliario. Si sale todo junto se coordina en una sola visita igual, pero cada material se maneja como corresponde.
Un aparato electrónico tiene tres destinos posibles, y el tercero es el que obliga a avisar antes de la visita.
Un equipo que funciona puede descontar del valor del retiro si tiene demanda.
El cobre del cableado y el metal de las carcasas son la parte más aprovechable del retiro.
El gas refrigerante exige un procedimiento propio, y por eso se avisa al cotizar.
En cada retiro le decimos si algún aparato conviene vender o donar en vez de reciclarlo.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Mande por WhatsApp fotos de los aparatos y su dirección, indicando el piso y si hay ascensor.
Recibe el valor cerrado con el vehículo y el personal que corresponden.
Fijamos día y hora según su disponibilidad y la ventana horaria del condominio si corresponde.
Se retiran los aparatos y el material se separa por componente para reciclarlo.
Reunimos aquí los retiros más frecuentes. Si le calza alguno, escríbanos por WhatsApp.
El televisor reemplazado suele quedar meses ocupando recinto.
Un refrigerador que dejó de enfriar es de los aparatos más difíciles de sacar: pesa, es voluminoso y lleva gas refrigerante, que exige un manejo propio y por eso se avisa al cotizar.
Se retira aunque el equipo esté completamente inutilizable.
El cajón de cables es de lo más simple de retirar y reciclar.
Se retiran además los relojes inteligentes y audífonos en desuso.
Los aparatos guardados años suelen estar sin cables ni accesorios.
Locales y oficinas que renuevan pantallas, equipos de audio, microondas del comedor o refrigeradores de exhibición. Se coordina fuera del horario de atención para no detener la operación.
Un piso alto sin ascensor cambia el personal necesario.
Lo que se prepara antes de la visita se nota directamente en el resultado.
Junte los aparatos chicos en cajas. Hervidores, cargadores y controles sueltos se pierden y alargan la carga.
Confirme con conserjería el horario de carga. Muchos condominios solo permiten este tipo de trabajos en franjas determinadas.
Desconecte los equipos el día anterior. Un refrigerador recién apagado sigue goteando un buen rato y conviene que llegue seco a la visita.
Borre la información de celulares, tablets y consolas. Cierre sesión y desvincule las cuentas antes de entregar los equipos.
Vacíe el agua de la lavadora antes del retiro. Queda bastante en el tambor y en la manguera, y moja todo el recorrido.
Restablezca el televisor inteligente a fábrica. Queda con sus cuentas y contraseñas guardadas si no lo hace.
Trabajamos en San Antonio, el principal puerto de la costa sur de la región, con una ciudad industrial, pesquera y portuaria de larga historia. Coordinamos la visita según su sector dentro de San Antonio —incluyendo el puerto, Las Salinas, Llolleo y Barrancas— y comunas cercanas de la Región de Valparaíso. También atendemos Algarrobo, Cartagena, El Quisco, El Tabo y Santo Domingo, comunas cercanas a San Antonio. Trabajamos con casas, departamentos, condominios, oficinas y locales comerciales, coordinando el ingreso y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. Ya sea en el puerto, en Las Salinas o en otro sector de San Antonio, lo primero es saber qué aparatos son y desde qué piso salen.
Casi nunca sale un aparato solo: detrás suele haber un mueble, un computador viejo o una bodega completa.
Torres, notebooks, monitores, impresoras y servidores. Van aparte porque el tema central son los datos guardados en los discos.
Ver el detalle →El rack del televisor, el mueble de la cocina o el velador. Mobiliario voluminoso, donde el problema es la escalera y no el peso.
Ver el detalle →Cuando lo acumulado es de todo modalidad y conviene sacarlo junto en una sola visita, sin separar por familia de objeto.
Ver el detalle →Se calcula por modalidad de aparato, cantidad y acceso. Con fotos de lo que hay que sacar le entregamos el valor cerrado.
No tienen que andar. El televisor quemado, la lavadora mala y el microondas que dejó de andar se retiran igual. El estado define qué se hace con el aparato, no si entra o no en el servicio.
Sí, refrigeradores, freezers, lavadoras, secadoras y hornos. Los que llevan gas refrigerante se avisan al cotizar porque tienen manejo propio, y deben estar vacíos, descongelados y desconectados antes de la visita.
Se desarman y se separan por componente: metal, plástico, vidrio, placa y cable siguen destinos diferentes.
Sí. Conviene contarlos al cotizar porque su peso define el vehículo del retiro.
Sí, pero van separadas del resto. Pilas comunes, recargables, baterías de notebook, de celular y de herramientas se transportan aparte y se declaran al cotizar. Si alguna está hinchada o con derrame, avísenos antes por seguridad.
Bórrelos antes del retiro: cierre sesión y restablezca el equipo, incluidos tablets, consolas y televisores inteligentes.
Algunos sí. Un equipo reciente que funciona o una consola con demanda pueden tener valor de reventa y en ese caso descuentan del valor del retiro. Un televisor de tubo o un microondas malo, no. Se lo decimos derecho al cotizar.
Se pueden programar, pero hay que declararlos al cotizar porque tienen manejo propio y no viajan con el resto de los aparatos. Lo mismo vale para las ampolletas de bajo gasto.
Sí, desde un aparato. Juntar varios en una sola visita sale mejor que retirarlos por separado.
Sí. Locales que renuevan pantallas o refrigeradores de exhibición, oficinas que cambian los equipos del comedor y compañías con electrónica dada de baja, coordinando fuera del horario de atención y dejando constancia del retiro.
Por WhatsApp: mande fotos de los aparatos y su dirección, y coordinamos valor y horario.
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Mándenos imágenes de lo que hay que sacar en San Antonio; confirmamos vehículo, personal y valor.
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